JOHN MONEY: De la ideología de género y otras mentiras



En la historia de la medicina y la psicología, hay figuras que, a pesar de sus contribuciones iniciales, han dejado un legado oscuro y cuestionable. Un caso paradigmático de esto es el de John Money, un psicólogo que en su momento fue erróneamente calificado por la comunidad científica como "pionero" en el campo de la identidad de género, pero cuyo trabajo con operaciones de cambio de género en niños cisgénero ha sido ampliamente criticado como negligente y dañino. En este articulo, se examinarán las acciones de John Money en relación con las cirugías de reasignación de sexo en menores cis, destacando los problemas éticos y consecuencias devastadoras que surgieron de su enfoque. 



John Money, nacido en Nueva Zelanda en 1921, fue reconocido por trabajar en el concepto de "identidad de género" en la literatura científica y por su trabajo en el desarrollo de la teoría de la identidad de género. Sin embargo, su enfoque en las cirugías de reasignación de sexo en niños cisgénero ha sido duramente criticado por su falta de ética y sus resultados desastrosos, desatando criticas que lo desligan de los valores de las personas trans por violar uno de los principales fundamentos en los que las identidades de las personas transgénero e intersexuales se ven determinadas, la libertad del ser. Money es conocido por el infame caso de David Reimer, un niño cuya asignación de género fue cambiada a mujer tras un accidente durante una circuncisión, siendo Money el responsable del seguimiento del caso.




En la década de 1960, John Money llevó a cabo un experimento que involucraba a David, quien se convirtió en Brenda después de someterse a una cirugía de reasignación de sexo. Money afirmaba que la identidad de género podía ser moldeada a través de la crianza y el entorno social, en lugar de ser innata. Sin embargo, la realidad era muy diferente: Brenda creció con problemas de identidad, depresión y angustia emocional. Finalmente, en la adolescencia, se reveló la verdad sobre su identidad biológica y decidió revertir la cirugía para vivir como hombre.



El caso de David Reimer puso al descubierto las prácticas poco éticas de John Money y las graves consecuencias que tuvieron en la vida de un niño inocente. Money ignoró las señales de angustia de David, forzándolo a asumir un papel que no era el suyo, en lugar de respetar su identidad. Este trágico experimento reveló la falta de consideración de Money por el bienestar de sus pacientes y su negligencia en proteger su salud mental y emocional.



Las acciones de John Money en el caso de David Reimer han dejado una mancha imborrable en la historia de la medicina y la psicología. Su enfoque irresponsable en las cirugías de cambio de género en niños ha sido condenado por la comunidad científica y ética, y ha servido como un recordatorio sombrío de los peligros de tratar la identidad de género como algo que se puede manipular a voluntad.


En varios foros de internet y hasta en medios masivos se han usado los horribles experimentos e ideas de Money para deslegitimar la lucha de las personas trans y la libertad de elegir sobre sus cuerpos, ignorando las diferencias tan marcadas entre la falsa "ideología de genero" de Money y las exigencias de la libre autodeterminación corporal del movimiento trans



"La ideología de generó" que muchos transfóbicos usan para atacarnos, no es más que una de las tantas mentiras que creó el malvado doctor frankenstein de la medicina, John Money, para hacerles pensar a las personas que ser trans es algo antinatural, que es algo que podemos elegir o algo que un doctor nos puede imponer para convencernos de costearnos costosas cirugías y tratamientos de afirmación de género, como si ser transgénero se tratara de llenarse de cirugías como una Kardashian y listo, reduciéndonos a solo un cuerpo lleno de cirugías, sin corazón, sin sentimientos, sin algo mas profundo que ofrecer, así es como nos ven esos grupos radicales que proliferan esos discursos antitrans. Sin tener en cuenta que las personas trans naturalmente sabemos cual es el género con el que nos sentimos identificadxs desde un principio y que nadie nos "convence" para que lo seamos, porque nosotrxs, tal cual salmón en un río, nadamos contra la corriente para completar nuestra alma con nuestro cuerpo, y eso es lo mas natural que una persona oprimida por un sistema cis-heteronormativo puede hacer.


Es importante diferenciar los medios del fin, y John Money utilizó tratamientos que han beneficiado a la comunidad trans como las cirugías de asignación de sexo y las terapias hormonales, para un enfermo y retorcido fin: intentar convertir a personas cisgénero en trans. Y esas terapias de conversión en personas cisgénero si debieron ser atacadas por esos colectivos religiosos que tanto relacionan las ideas de Money con nuestra comunidad trans, que no tiene nada que ver con las ideas retorcidas que tenía este "doctor".


Es crucial aprender de los errores del pasado para garantizar que situaciones similares no se repitan en el futuro, y para proteger a los niños y adolescentes vulnerables de tratamientos perjudiciales e irreversibles.


En conclusión, John Money y su trabajo con operaciones de cambio de género en niños cisgénero representan un ejemplo alarmante de cómo la negligencia y la falta de ética pueden tener consecuencias devastadoras en la vida de las personas. Es fundamental cuestionar y desafiar las prácticas médicas y psicológicas que no respetan la autonomía y dignidad de los individuos, especialmente cuando se trata de cuestiones tan sensibles como la identidad de género. La historia de David Reimer debe servir como una advertencia sobre los peligros de experimentar con la identidad de género de los niños y la importancia de abogar por prácticas más éticas y compasivas en el campo de la salud mental.



Sígueme en redes sociales, estoy en InstagramYouTubeTwitter y demás como @zoexbm